El coaching es el arte de hacer preguntas con la sana intención de que el cliente encuentre por si mismo las respuestas.

Un proceso de coaching se basa en contestar de forma sincera, estas tres preguntas; una vez contestadas, diseñar un plan de acción, y ponerte manos a la obra. 

 

1.- ¿Qué quieres conseguir?


En un proceso de coaching se mira hacia el futuro, primero verificaremos que lo que quieres es de verdad lo que quieres conseguir, lo que es genuinamente tuyo (no es lo que quiere para tí ni tu pareja, ni tus padres, ni lo que te dijeron en el cole…,  ni siquiera lo que tu crees que quieres o lo que tu crees que los demás quieren que quieras).
Como ves, la cosa aquí, ya empieza a liarse un poco 🤦‍♀️.  


2.- ¿Qué te impide conseguirlo? 


¿Qué te falta? Esta es la madre del cordero. Encontraremos creencias, frenos, bloqueos, inseguridades,… a superar.

Y por último,


3.- ¿Qué necesitas?


Para conseguir lo que has definido que quieres conseguir, seguramente, necesitarás herramientas para afrontar los cambios, formación, financiación, equipo, seguridad, …
Todo lo que vaya saliendo de la contestación a esta pregunta, lo iremos resolviendo en el proceso de coaching.

 

Cuando el “no sé”  no es una respuesta.


El tema se complica cuando la contestación a alguna de estas  preguntas es “no lo sé”, y/o  “sé lo que no quiero pero no sé que quiero”. ¿Te suenan?  Si lo haces tú solo el proceso, te quedas con el ‘no lo sé’, y ala, a seguir como siempre.

 

Es el trabajo del coach acompañarte y ayudarte a salir de ese bucle. Mi trabajo es no permitir que te quedes en ese “no lo sé”.
Es encender la luz, para una vez bien definido lo que quieres (el QUÉ), encontrar el CÓMO y definir qué camino tomar.
Es ayudarte a desenredar esa maraña de hilos con las que te has estado entreteniendo durante un tiempo (o durante toda tu vida), y que ahora no sabes, o no te ves capaz de desenmarañar. 

¿Cómo se hace? 

Con respuestas sinceras a mis  preguntas, con ejercicios que le ayudan a enfocarte en lo que quieres y sobre todo con un plan de acción, que te permita ir implementado esos cambios que sesión tras sesión has ido descubriendo que quieres o que necesitas para poder conseguir alcanzar tu objetivo. 

Donde pones el foco, pones la intención.

  
La intención es el primer paso para conseguir lo que quieres. El error de ese “sé lo que no quiero”, es que el foco se dirige a eso que no quieres en lugar de enfocarte y poner la atención/intención en lo que sí que quieres.
Con el reto o el objetivo bien definido, ya lo tienes medio conseguido. A partir de aquí, empiezan a aparecer pistas de las respuestas a las otras preguntas (qué necesitas, qué te lo impide) y mi papel como coach es acompañarte, darte la mano y  la confianza para expresar, dar forma e interpretar esas pistas.

El Plan de Acción

Una vez resuelto todo lo anterior, o en algunos casos simultáneamente, diseñamos el Plan de Acción, lo que tienes que hacer para poder conseguir y asentar bien los cambios que necesitas para conseguir eso que quieres conseguir. 

Un proceso de coaching es transitar acompañada por el sendero de tus cambios.

Si tienes alguna duda, mándame un email  un whatsapp o un mail, y te las resolveré con mucho gusto.

Si quieres hacer algún comentario, 👀 ¡te leeré encantada!